Pérdida de olfato y gusto por Covid-19

Todavía no hay datos suficientes de seguimiento de perdida de olfato y gusto por Covid-19. La gran mayoría, mejoran dentro de las primeras 2 semanas y son reversibles. Por lo que el impacto, es más bien leve o como mucho moderado en el tiempo. Gracias a esto no llega a dar lugar a complicaciones más graves relacionadas con la nutrición.

¿La pérdida de olfato y gusto que provoca la Covid puede hacer empeorar la nutrición de las personas?

Sí. Aunque lo primero que hay que recordar que hay que hacer un diagnóstico diferencial adecuado de la disfunción olfatoria porque hay muchas causas que lo pueden producir. Incluso en las enfermedades de la vía aérea, la pérdida del olfato puede estar más relacionada con fenómenos obstructivos locales que con una lesión específica producida en este caso por el SARS-CoV2.

En general lo que ocurre es que perder uno o los dos sentidos, hace que la comida sea mucho menos apetecible y sin apreciarlo, se disminuye la ingesta. Si esto se mantiene en el tiempo o es irreversible, puede inducir una pérdida de peso importante con todo lo que esto conlleva. Utilizar presentaciones de las comidas más llamativas, coloridas y más sabrosas (especias, etc) pueden servir para mantener la ingesta.

Hay que recordar que otro efecto perjudicial de las disfunciones olfatorias es que, al perder la identificación de los sabores u olores, podemos exponernos a sustancias en mal estado de forma inopinada (pasadas de fecha o con una preparación inadecuada, por ejemplo, quemadas). Hay que tener especial cuidado en la revisión de las etiquetas mientras dure el trastorno.

NOTA: la frecuencia con la que se presenta la hiposmia-anosmia y la hipogeusia-disgeusia están descritas entre el 5% y el 65% de los casos según las series. Siendo en muchos casos el primer síntoma. En la serie española del estudio de seroprevalencia poblacional se estimó en un 43%

 

Pérdida de olfato y gusto por Covid-19

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