¿Qué es el NEAT?
Es la termogénesis relacionada con la actividad física que no es la que se dedica a la práctica estructurada del deporte (termogénesis no relacionada con el ejercicio o en inglés: non-exercise-associated thermogenesis). Es decir, todas esas otras actividades que hacemos a lo largo del día que no son sedentarias: desde lavarnos los dientes a pasear el perro. Pueden suponer un extra de 200 a 600 kcal a día si se plantea adecuadamente.

¿Porque es importante incrementar este componente del gasto energético?
Por que supone un extra de consumo energético que nos puede ayudar a controlar nuestro peso cuando las horas para la práctica de la actividad deportiva son escasas o insuficientes.

¿Cómo puedo incrementarlo?
Eligiendo realizar actividades muy sencillas que, además, mejoraran nuestra calidad de vida.

1. Intenta andar 10.000 o más pasos diarios. Las recomendaciones actuales de las sociedades de cardiología se han incrementado hasta 15.000, pero las clásicas están en torno a 10.000 para considerar un mínimo de actividad diaria. Se pueden cuantificar con una pulsera de actividad (actualmente las hay realmente baratas, entre 25 y 35 euros) o simplemente con una App gratuita que hoy en día tienen todos los móviles. Equivale a caminar entre 4 y 5 km al día.

 

 

– Caminar en entornos saludables, como el campo o el monte, acrecentará esa sensación de bienestar. Si lo puedes hacer acompañado de tu pareja, será ideal, pudiendo compartir momentos de charla e intimidad en un hábitat natural.

– Si eres un profesional con necesidad de reuniones frecuentes, proponle a tus colaboradores o clientes la posibilidad de discutir sobre las estrategias laborales en vez de en un despacho, hacerlo durante una caminata por la ciudad o a lo mejor, mientras os dirigís al centro de trabajo o de reuniones

 

 

– Olvídate del coche en la ciudad: usa el transporte público o ve al trabajo en bicicleta o andando. En cualquier ciudad es difícil que no se pueda ir andando a casi cualquier sitio usando alternativamente el transporte publico. Si te pilla muy lejos, aparca el coche a dos o tres manzanas del trabajo o el punto de encuentro …no tendrás más remedio que llegar andando al trabajo.

2. Sube y baja las escaleras SIEMPRE. Olvídate del ascensor o de ir parado en las escaleras mecánicas. Este junto con el anterior punto es uno de los más importantes: elegir siempre subir y bajar escaleras andando: en el trabajo, en casa, para ir a la compra o a tirar la basura, ¡las oportunidades son infinitas! Además, es recomendable que se suban de 1 en 1 (el gasto calórico es superior).

3. Haz las tareas domésticas a menudo: fregar el suelo o barrer o limpiar los cristales de la casa. Y si vives con la familia, tu madre o tu pareja te lo agradecerá, seguro. Si tienes jardín o aún mejor un huerto, esta es una de las mejores actividades que se pueden realizar. Todas estas tareas y especialmente el cuidado de un huerto urbano son una excelente oportunidad para crecer en valores para los niños, comparte estas actividades con ellos.

 

 

4. Sacar al perro a pasear o jugar con niños. Tanto los niños, como los animales, son seres con una energía inagotable. Dedicar tiempo a estar con ellos también te ayudará a quemar calorías sin darte cuenta.

 

 

Si además aprovechas para cambiar el entorno de forma habitual, en la playa, en la montaña, hacer excursiones, etc., ¡¡el placer se multiplicará por 1000!!

5. Haz que pasear en un entorno saludable sea otra de tus actividades preferidas: por ejemplo, durante el fin de semana, pasear en el bosque o en el monte es relajante y una oportunidad de estar al aire libre (y recibir tu dosis de vitamina D de paso, jeje). Si lo haces con algo de desnivel acumulado, mejor.

6. Si bailas, eso es un extra en tu vida ????. Mejora la salud en general, retrasa el envejecimiento cerebral e incrementará tu gasto sin darte cuenta mientras lo pasas de lujo con tu música preferida. Aprovecha para apuntarte a esas clases que siempre quisiste: salsa, zumba, swing, tango, cualquiera es válida.

7. Realiza la mayor parte de tus actividades diarias de pie. Si tu trabajo es principalmente sedentario o de oficina, fija alarmas para levantarte regularmente cada hora u hora y media y subir un pequeño tramo de escaleras o caminar por un pasillo. Puedes incluso realizar una pequeña rutina física con sentadillas y flexiones.